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miércoles, 30 de enero de 2019


CINÉFILO, CINEÍSTA, CINEASTA Y CINÉPATA
Por: José Fernando Ruiz Piedrahíta
Cinépata Psicótico


         ¿De qué sirve reflexionar tanto sobre cine?
         Algunas personas que conocen mi amor por el cine, me han dicho que escribir sobre el tema es un poco arar en el desierto, dejar caer agua sobre un río, mejor dicho, me dicen que escribir sobre cine es como llover sobre mojado. Pero eso no es verdad. Hay que hablar, escribir, comentar y conversar sobre el cine, la literatura, la pintura, la música, el teatro, la fotografía y los temas que sean, porque un tema por sí mismo tiene tantas aristas y posibilidades, que necesitan ser contadas y también escuchadas.
Hace 26 años se fundó la Emisora Cultural de Pereira y quienes estaban proponiendo su creación expusieron los motivos por los cuales era importante contar con este medio de comunicación especializado, pero algunos levantaron su voz para decir que esta ciudad aún no estaba preparada para una emisora de ese nivel, y yo pensaba que había que hablar de cultura, escuchar otras cosas, darse la oportunidad de conocer más sobre temas importantes.
El cine es un movimiento cultural creado por el ser humano, es la cinta de los sueños según Orson Welles, porque es espectáculo, es arte y medio de comunicación. Algunas personas somos muy aficionadas al cine, como hay personas muy aficionadas al fútbol. Algunas personas somos cinéfilos, es decir que tenemos por el cine un gusto especial del cual disfrutamos cuando tenemos la oportunidad de acudir a una sala de proyección. El cineísta según algunas definiciones, es la persona que trabaja en la industria del cine. Cineasta es la persona que dirige, produce o promueve películas para exhibir. Hay otro concepto en el mundo del cine que es el de cinépata, es decir obsesionado por el cine, enfermo por el cine, amante extremo del cine.
Así que me he tomado el atrevimiento de enunciar lo que yo creo, son los diez pasos para convertirse en buen cinéfilo:
1 - Lea sobre la historia del cine, sus directores, avances tecnológicos, estilos, géneros, actores y actrices.
2 – Vaya al cine mínimo una vez por semana, cree listas de películas por géneros, por directores, por argumentos o por intérpretes.
3 – Vea películas que no sean comerciales, para tener un horizonte más amplio de este arte con tantos estilos de dirección y narrativa.
4- Analice el cine histórico. El cine Péplum que tiene que ver con la historia de Roma, es perfecto para ello. Aprenda que el cine mudo tiene mucho valor, lo mismo que la impresión en blanco y negro y nunca desprecie una película por muy antigua que sea.
5 – El buen cinéfilo sabe que hay películas clásicas como muchas realizadas en los años 50 o 60.  Haga listas de películas según las décadas y reconozca fácilmente el estilo de dirección de algún cineasta y hasta podrá identificar los actores que contrata. Por ejemplo, John Carpenter, casi siempre tiene a Kurt Russell en sus películas.
6 – El buen cinéfilo también conoce sobre literatura. Una gran cantidad de películas están basadas en la literatura universal y sabe reconocer el escritor, el guionista adaptador y el director.
7- Román Polanski decía que el buen cinéfilo ve la vida a través de la lente de la cámara. “Si caminas hacia adelante, piensa que es un Dolly in. Si caminas hacia atrás, lo haces en Dolly Back. Si te desplazas hacia los lados, es un Dolly Side. Acercarse a una persona para hablar con ella de frente, es un Close Up y escucharla mientras nos habla, es ponerse en plano de escucha o contra plano”.
8 – El buen cinéfilo se procura buenos reproductores de cine: DVD, Blue Ray, computador con suficiente capacidad, memorias externas, suscripciones a canales especializados en cine para ver en casa, buenos reproductores de sonido y demás equipos que garanticen una buena visualización y audición de las películas y si es posible un buen reproductor de cintas en VHS o peor aún (¿o mejor?) del viejo Betamax, o acude si lo permite su economía, a las salas de proyección de la ciudad, que para mí, es la mejor opción de todas.
9 – El buen cinéfilo acude a conversatorios, cine clubes y cine foros donde se presenten películas especializadas, de dominio público y que amplíen mucho más el horizonte de conocimientos.
10 – Finalmente, el buen cinéfilo acude a la Biblioteca Pública donde encuentra muchas referencias bibliográficas para su consulta y conocimiento.

Los espero pues, en la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía, para que hablemos de cine todos los jueves de 3:00 pm a 8:00 en el tercer piso del centro cultural Lucy Tejada en la sala de audiovisuales. El espacio incluye: 3:00 pm a 4:30 pm taller de apreciación cinematográfica, descanso de media hora y a las 5:00 p.m. Cine Foro con comentarios, referencias del libro, el guión, directores, historia de la película e información amplia y suficiente para que aprenda a ver cine con una mirada más profunda.

JOSÉ FERNANDO RUIZ PIEDRAHÍTA
Promotor de lectura y producción textual.
Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía
Jofer62@hotmail.com



NI SOY DE AQUÍ, NI SOY DE ALLÁ
Por: José Fernando Ruiz Piedrahíta
        
La arepa es como la novena de aguinaldos: muy colombiana. ¿O será venezolana? Hoy quiero aclarar algunas creencias gastronómicas que durante muchos años hemos jurado que son ciertas, pero en realidad, no lo son.
         Hace unos años fui con mi hija a la Habana, capital de Cuba, y una noche me dijo que fuéramos a buscar un delicioso sándwich cubano. Así que después de mucho caminar por algunas calles famosas de la ciudad, llegamos a lo que podría ser un puesto de comida típica y preguntamos por lo que tanto anhelábamos.
   Buenas noches señor, queremos comer sánduches cubanos.
   Buenas noches caballero… —dijo el vendedor— No sé cómo es un sándwich cubano.
La cara de desconcierto de mi hija fue de antología.  Ese sándwich no lo vendían en Cuba, o al menos allá no lo conocían con ese nombre. Le explicamos al señor cómo era el sándwich cubano y los ingredientes que tenía, pero el señor nos dijo con una sonrisa: “qué curioso caballero, aquí no conocemos el sándwich cubano”. Investigando, descubrí que el sándwich cubano es colombiano y para mayor ilustración es de Cali. A finales de los años 70s unos amigos compraron un pequeño local a un cubano que se había radicado en esa ciudad. Los amigos empezaron a vender unos sándwiches a los que ellos decidieron poner de nombre, el gentilicio de los nacidos en Cuba.
Otros platos que sí son del país que corresponde, producen desilusión con su versión original. En una ocasión fui invitado a la casa de unos amigos muy cercanos y en medio de la conversación surgió el tema de las comidas. Uno de ellos dijo: “Fuimos a pasear a Europa y cuando llegamos a Roma los niños estaban felices porque finalmente iban a probar la verdadera Pizza italiana e imaginaban que le iban a poner piña, jamón, pepperoni… y todas esas cosas ricas que les ponen a las pizzas… la sorpresa se produjo cuando llegó la pizza original que consistía en base de pizza con salsa de tomate. Nada más”.
Cambiemos de plato. El acompañante ideal para una hamburguesa son unas papas a la francesa. Pero resulta que las papas a la francesa realmente fueron inventadas en Bélgica. En algunas ciudades de ese país, la gente comía pequeños peces que pescaban en los ríos y los freían en aceite, pero cuando llegaba el invierno, los ríos se congelaban impidiendo la pesca, así que los habitantes pelaban las papas (patatas) y las cortaban en forma de bastón para freírlas en aceite muy caliente (El secreto de las papas crujientes está en que el aceite debe estar muy caliente antes de freírlas). Tiempo después, los franceses dijeron que la receta era de ellos, tal vez porque en medio de la guerra los soldados estadounidenses que llegaron a Bélgica y que comieron esas papas fritas, dijeron que eran exquisitas y hermosas como las mujeres de Francia y por eso las llamaron “papas a la francesa”.
Otro ejemplo bien especial es el Chop Suey que no es chino, ni es japonés y tampoco tailandés… adivina, adivina de donde es… es norteamericano. La historia tiene dos versiones: La primera es que un grupo de personas entraron en un restaurante chino cuando ya éste iba a cerrar. El propietario para no perder la oportunidad de vender atendió a los comensales sirviéndoles las sobras del día que frío en aceite de oliva con algo de salsa de soya. Los comensales estaban encantados, por lo que el dueño del restaurante decidió seguir vendiendo ese plato. La segunda versión dice que un embajador de China en Washington recibió en su casa a unos funcionarios norteamericanos cuando ya estaba avanzada la noche. El embajador le pidió a su cocinero que preparara algo rápido para atender a los invitados, pero el cocinero ya había cerrado la cocina, así que tomó las sobras del día e hizo una mezcla que sazonó con salsa de soya y a la que incorporó algunos camarones, trozos de pollo y algo de carne de res con verduras que había guardado. Lo puso todo junto en un Wok y lo cocinó un rato. Los invitados alabaron hasta la exageración el delicioso plato, al que el embajador nombró como “Trozos Mezclados” lo que en su idioma sonaba como Chop Suey.
Bueno y la arepa ¿qué?
Hay una discusión sobre el origen de este alimento tan conocido y necesario en nuestro país. En Venezuela también dicen ser los dueños de su origen y tienen razón. Un viajero y explorador italiano que vino por estas tierras cuando recién llegaron noticias a Europa de las riquezas encontradas en el nuevo continente, el explorador Galeotto Cei, escribió en sus crónicas de viaje lo siguiente:
“Hacen otra suerte de pan con el maíz a modo de tortillas, de un dedo de grueso, redondas y grandes como un plato a la francesa, o poco más o menos, y las ponen a cocer en una tortera sobre el fuego, untándola con grasa para que no se peguen, volteándolas hasta que estén cocidas por ambos lados y a esta clase llaman arepas y algunos fecteguas. (Cei, Galeotto, viaje y descripción de las Indias – 1539)
Pues resulta que la arepa es común en los dos países. Colombia y Venezuela comparten el origen de la arepa. En Colombia se conocen 75 recetas que varían según la región. La arepa paisa, de maíz blanco o amarillo, la arepa e’huevo, la boyacense, de choclo, la santandereana, la rellena con queso que venden en el cardal en el sector de Cuba de Pereira y muchas otras. Mi abuela me hacía una arepa redondita a la que abría por un costado y rellenaba con cascarita de chicharon molido… en fin… tantas delicias.
Pero nos queda una inquietud grande: Pereira no tiene plato típico. Se han hecho intentos poco exitosos para buscar el sabor propio de nuestra ciudad, pero… ¿cómo sería ese sabor? Tal vez un sabor a fríjoles o a maíz…no sé. Voy a buscar libros de recetas tradicionales, en la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía a ver qué encuentro.
Como me gusta cocinar, voy a ver si puedo inventar algo, un plato diferente. A mi hija le encanta una arepa que yo hago y de la que les comparto la receta: debe quedar tostada y encima se le pone jamón en trocitos el cual ha sido sofrito en aceite de oliva. Se agrega pimienta, hierbas picadas como albahaca, y tomillo. Al final se le pone encima una lonchita de queso que se deja derretir. Le pusimos: Arepa Sexy. Si le ofrecen esa arepa en otra parte, ya sabe:  me la inventé yo…y buen provecho.
JOSE FERNANDO RUIZ PIEDRAHÍTA
Comunicador Social. Promotor de lectura y producción textual.
Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía.


EL REY HA ESCRITO…
¡VIVA EL REY….!
Por un Stephenkiniano de corazón: José Fernando Ruiz Piedrahíta

Estaba preparando un conversatorio con una poeta en la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía y mientras adecuábamos la sala, vi a un joven sentado en el suelo entre las estanterías de libros leyendo a Stephen King. Me acerqué y le pregunté cuál libro leía del gran maestro de la literatura fantástica. El joven me mostró la edición de bolsillo del primer tomo de La torre oscura, la hierba del diablo.
A Stephen King lo impresiono y marcó de por vida la obra de Howard Phillips Lovecraft a quien ha imitado en sus escritos: Lugares ficticios, conexiones entre sus obras y recortes de periódicos para armar un argumento, pero le ha superado en la extensión de sus novelas. Y a mí me impresionó la primera obra que leí de Stephen King. He aquí como sucedió: Iba por la carrera séptima con calle diecinueve por la acera de lo que fuera el Club Rialto en los finales de la década del setenta y una señora había puesto en el suelo sobre una vieja manta raída y descolorida algunos libros de segunda mano. Destacaban algunos de Gabriel García Márquez, otros de José María Vargas Vila (temíamos a este autor porque estaba prohibido) y algunos otros como La Metamorfosis de Kafka, Cuentos de fantasmas de Henry James y más lejitos, aparcado con humildad, un libro de un tal Stephen King titulado Carrie. No sabía cuál escoger entre H. James y S. King, pues valían lo mismo (unos 80 pesos en ese tiempo), pero el de King estaba en mejor estado, así que compré Carrie, extraño presentimiento.
Me sumergí en el universo de Stephen King y me quedé en él. Han pasado muchos años desde aquella tarde y hoy en mi biblioteca personal, están todos los libros de este autor norteamericano que reside en mi casa desde hace mucho tiempo. Los he leído todos, hasta aquellos que solo se consiguen por internet y tengo todas las películas que se han producido con base en sus novelas y casi veinte documentales sobre este personaje. Les comparto desde este rincón literario que gentilmente me abre Enfoque del Café, que la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía ha adquirido en su plan de compras y renovación de libros una amplia colección escrita por Stephen King, así que no hay excusa para no leerlo, allí van a encontrar variados títulos de la bibliografía Stephenkiniana.
Soy un gran aficionado a la obra de King y también de otros escritores de este género y eso lo sabe toda mi familia, así que mi esposa e hija me regalaron lo último publicado sobre este escritor. Todo sobre Stephen King es un libro nuevo, recién llegado a las librerías pereiranas que escribió Ariel Bossi un Stephenkiniano que también es un apasionado por la obra de este autor. Ya empecé a leerlo y créanme amigos que, en este tratado sobre el autor, hay una vida increíble. Hoy Stephen King es un hombre sin dificultades económicas, pero en sus inicios vivió en un carro casa, fue trabajador de una estación de gasolina, y vigilante nocturno, pero un verdadero golpe del destino lo convirtió en una estrella fulgurante del universo literario.
Carrie su primera obra fue desechada por él mismo lanzando sus primeros capítulos a la basura, pero las esposas son seres de bendición y fue Thabita King la esposa del escritor, quien rescató del basurero las primeras páginas y encontró en ellas un gran valor narrativo. Le convenció de que allí, en esas cuartillas arrugadas, había un éxito gritando que lo salvaran. Así que King se sentó a reescribir una obra espectacular de terror que sería el inicio de una carrera imparable. Carrie, es la primera novela de Stephen King y claro, también la puede encontrar en la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía.
La familia King está dedicada a la escritura. La esposa y madre Tabitha King es novelista y poeta. Ha escrito 10 novelas, dos de ellas de no ficción. Cuatro libros de poesía, ensayos, cuentos y recopilaciones. Su hijo Owen King escribió junto a su padre una novela feminista, distópica y espectacular titulada Bellas Durmientes. El otro hijo Joe Hill (Joseph Hillstrom King) tiene ya en las librerías cinco novelas: El traje del muerto, Cuernos, Nos4a2 (Nosferatu) y Fuego. Y el padre de esta familia hasta hoy lleva publicadas 61 novelas, más de 300 cuentos y en un 85% de sus escritos ha sido llevados al cine y aún esperamos la adaptación al cine de Los ojos del dragón. Faltaría que Nahomi la hija de los King también fuera parte del mundo literario, pero ella se dedicó a otra carrera. Es ministra de la  iglesia Unitaria Universalista que tiene su sede en La Florida. Así que siempre estamos esperando con expectativa las publicaciones de la familia King. Ya no podemos decir que esperamos lo publicado por Stephen King, sino que esperamos lo escrito por sus hijos y esposa. La actividad del “rey del terror” continúa en la actualidad a sus 70 años de edad. El pasado mes de septiembre fue puesta en circulación su última novela titulada “El Visitante” donde aborda el eterno tema de la lucha del bien contra el mal.
Los espero en el tercer piso del centro cultural Lucy Tejada para que charlemos un rato sobre literatura fantástica.
TALLERES GRATUITOS DE LECTURA Y LITERATURA:
Lunes de 6:00 a 8:00 p.m.
Miércoles de 4:00 a 5:00 p.m.
Jueves de 4:00 a 8:00 Pm apreciación cinematográfica desde la literatura y cine foro con películas de dominio público.
Conversatorios mensuales con autores de la región.

JOSE FERNANDO RUIZ PIEDRAHÍTA
Promotor de lectura y producción textual
Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía
jofer62@hotmail.com


EL HOMBRE DE CALARCÁ
Por José Fernando Ruiz Piedrahíta




            Estuve con él en días pasados en un delicioso conversatorio realizado en la biblioteca pública Ramón Correa Mejía. Es un hombre divertido, locuaz, inteligente y extremadamente simpático muy presto a la risa y a contar historias fáciles y profundas. El hombre de Calarcá es el escritor Carlos Alberto Villegas Uribe. Lo invitamos a conversar sobre su libro Cuento Contigo que publicó la gobernación del Quindío en su colección autores quindianos y descubrimos un hombre simpático que nos habló de muchas cosas, entre ellas por supuesto de su libro. Pero lo que más nos llamó la atención es su sapiencia sobre la caricatografía, es decir el arte de dibujar caricaturas. Y este es el principal motivo de éste artículo: conocer qué es la caricatura acompañados por el escritor Carlos Alberto Villegas Uribe.
            La caricatura viene del verbo italiano “Caricare” que significa exagerar, distorsionar la apariencia física de una persona. Es el arte de dibujar con trazos exagerados los rasgos de una persona que pueden ser rápidamente reconocidos a pesar de las deformaciones en el dibujo y que tiene por objeto producir risa. La caricatura según el escritor es una forma de hacer crítica a una sociedad que pueda ser reconocible en sus actuares. Este género artístico por lo general grotesco, es una herramienta universal para comentar humorísticamente los aspectos políticos, deportivos, sociales, religiosos, de grupos o clases sociales. Las personas que se destacan en el mundo por sus actividades en los ámbitos señalados son objetivo de quienes se dedican a caricaturar sus vidas, exponiéndoles por sus logros o por sus infortunios. El hombre de Calarcá, Carlos Alberto Villegas Uribe, reconoce además de la caricatura ya explicada otras formas de caricaturizar: La caricatura escrita como texto, no como dibujo. La Caricalomía, caricatura literaria, aquella que con palabras dibuja a una persona exagerando sus características, virtudes y defectos. También se reconoce como caricatura retórica, un ejemplo de ello es lo escrito por Francisco Quevedo en Historia de la vida del buscón que dice:
Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje (pez) espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

            También se puede caricaturizar desde la palabra dicha en voz alta o cantada como lo hace la agrupación argentina Les Luthiers quienes desde el canto han logrado un humor inteligente donde muestran la sociedad actual de manera crítica. O en la poesía declamada, o en teatro, a esta caricatura se le denomina caricatofonía. Podriamos citar ejemplos caricatufónicos como los programas de humor: Las aventuras de Montecristo que era un perfecto espécimen de este tipo de caricatura sonora. La escuelita de doña Rita, Sábados felices de la televisión colombiana. Aquellos que dedican su vida a imitar a personajes de la vida nacional ridiculizándolos. Los comediantes de pié (stand up comedy) quienes algunos acuden a lo grotesco, lo procaz (referentes sexuales)  y lo vulgar (palabrotas) para hacer reír.
|El otro concepto de caricatura es aquella que además de dibujada es representada en las tres dimensiones. Se conoce como caricatopía o también podemos encontrarla con el nombre de plasticaricatura. Es la que se puede hacer con materiales como el barro, la plastilina, el porcelanicróm, el hierro o el bronce. 


            Hay un concepto nuevo que está demarcado por el uso en las redes sociales. La caricatomedia. Se utiliza en las redes sociales y según algunos dibujantes, está en peligro de extinción debido a los “memes” (Unidad de imitación cultural) que de manera anónima se publican para burla de personas, situaciones, empresas o gobiernos utilizando fotos o gráficos burdos, que dicen no se pueden considerar caricatomedios. El meme es un arma silenciosa por su anonimato. En esta forma de expresión se vulnera a personas que no pueden defenderse porque no tienen a quien responder o demandar. Los caricaturistas que firman sus trabajos siempre están en riesgo de demandas por sus críticas.
            Así pues que Carlos Alberto nos hizo una amplia ilustración sobre un tema que conoce perfectamente y que nace según sus propias palabras en Calarcá donde gracias a los QUINJOTES se ha podido definir el trabajo cultural no solo desde la literatura sino que la caricatura es considerada una herramienta importante en la vida nacional.
Y no son “Quijotes” son “Quinjotes”, porque son caballeros como aquel de la triste figura, pero quindianos, no manchegos como don Alonso Quejana.
Los conversatorios de la biblioteca pública Ramón Correa Mejía se realizan para acercar a los escritores al público. Para poder compartir con ellos sus vidas, formas de escribir, enseñanzas puntuales en la escritura y anécdotas que nos hacen comprender que los escritores son personas reales de carne y hueso como usted y como yo. Para mayores informes ingrese a la página de la secretaría de cultura y consulte la movida cultural.

José Fernando Ruiz Piedrahíta
Promotor de lectura y producción textual
Biblioteca pública Ramón Correa Mejía.