EL
HOMBRE DE CALARCÁ
Por
José Fernando Ruiz Piedrahíta
Estuve con él en días pasados en un delicioso
conversatorio realizado en la biblioteca pública Ramón Correa Mejía. Es un
hombre divertido, locuaz, inteligente y extremadamente simpático muy presto a
la risa y a contar historias fáciles y profundas. El hombre de Calarcá es el
escritor Carlos Alberto Villegas Uribe. Lo invitamos a conversar sobre su libro
Cuento Contigo que publicó la
gobernación del Quindío en su colección autores quindianos y descubrimos un
hombre simpático que nos habló de muchas cosas, entre ellas por supuesto de su
libro. Pero lo que más nos llamó la atención es su sapiencia sobre la
caricatografía, es decir el arte de dibujar caricaturas. Y este es el principal
motivo de éste artículo: conocer qué es la caricatura acompañados por el
escritor Carlos Alberto Villegas Uribe.
La caricatura viene del verbo italiano “Caricare” que
significa exagerar, distorsionar la apariencia física de una persona. Es el
arte de dibujar con trazos exagerados los rasgos de una persona que pueden ser
rápidamente reconocidos a pesar de las deformaciones en el dibujo y que tiene
por objeto producir risa. La caricatura según el escritor es una forma de hacer
crítica a una sociedad que pueda ser reconocible en sus actuares. Este género
artístico por lo general grotesco, es una herramienta universal para comentar
humorísticamente los aspectos políticos, deportivos, sociales, religiosos, de grupos
o clases sociales. Las personas que se destacan en el mundo por sus actividades
en los ámbitos señalados son objetivo de quienes se dedican a caricaturar sus
vidas, exponiéndoles por sus logros o por sus infortunios. El hombre de
Calarcá, Carlos Alberto Villegas Uribe, reconoce además de la caricatura ya
explicada otras formas de caricaturizar: La caricatura escrita como texto, no como
dibujo. La Caricalomía, caricatura
literaria, aquella que con palabras dibuja a una persona exagerando sus
características, virtudes y defectos. También se reconoce como caricatura
retórica, un ejemplo de ello es lo escrito por Francisco Quevedo en Historia de la vida del buscón que dice:
Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje (pez) espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
También se puede caricaturizar desde la palabra dicha en
voz alta o cantada como lo hace la agrupación argentina Les Luthiers quienes desde el canto han logrado un humor
inteligente donde muestran la sociedad actual de manera crítica. O en la poesía
declamada, o en teatro, a esta caricatura se le denomina caricatofonía. Podriamos
citar ejemplos caricatufónicos como los programas de humor: Las
aventuras de Montecristo que era un perfecto espécimen de este tipo de
caricatura sonora. La escuelita de doña
Rita, Sábados felices de la
televisión colombiana. Aquellos que dedican su vida a imitar a personajes de la
vida nacional ridiculizándolos. Los comediantes de pié (stand up comedy) quienes algunos acuden a lo grotesco, lo procaz (referentes sexuales) y lo vulgar (palabrotas) para hacer reír.
|El
otro concepto de caricatura es aquella que además de dibujada es representada
en las tres dimensiones. Se conoce como caricatopía o también podemos encontrarla con el nombre de plasticaricatura. Es la que se puede hacer con materiales como el
barro, la plastilina, el porcelanicróm, el hierro o el bronce.
Hay un concepto nuevo que está demarcado por el uso en
las redes sociales. La caricatomedia.
Se utiliza en las redes sociales y según algunos dibujantes, está en peligro de
extinción debido a los “memes” (Unidad de imitación cultural) que de
manera anónima se publican para burla de personas, situaciones, empresas o
gobiernos utilizando fotos o gráficos burdos, que dicen no se pueden considerar
caricatomedios. El meme es un arma silenciosa por su
anonimato. En esta forma de expresión se vulnera a personas que no pueden
defenderse porque no tienen a quien responder o demandar. Los caricaturistas
que firman sus trabajos siempre están en riesgo de demandas por sus críticas.
Así pues que Carlos Alberto nos hizo una amplia
ilustración sobre un tema que conoce perfectamente y que nace según sus propias
palabras en Calarcá donde gracias a los QUINJOTES se ha podido definir el
trabajo cultural no solo desde la literatura sino que la caricatura es
considerada una herramienta importante en la vida nacional.
Y
no son “Quijotes” son “Quinjotes”, porque son caballeros como
aquel de la triste figura, pero quindianos, no manchegos como don Alonso
Quejana.
Los
conversatorios de la biblioteca pública Ramón Correa Mejía se realizan para
acercar a los escritores al público. Para poder compartir con ellos sus vidas,
formas de escribir, enseñanzas puntuales en la escritura y anécdotas que nos
hacen comprender que los escritores son personas reales de carne y hueso como
usted y como yo. Para mayores informes ingrese a la página de la secretaría de
cultura y consulte la movida cultural.
José
Fernando Ruiz Piedrahíta
Promotor
de lectura y producción textual
Biblioteca
pública Ramón Correa Mejía.

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