EL
SEMENTERIO DE ANIMALES
Sobre
la novela de Stephen King y la nueva película
No es un error poner en el título de la novela la palabra
cementerio con “S”, pues el autor se justifica diciendo que su intención fue
mostrar la manera como escriben los niños. En la novela, ellos han ido
enterrando en el bosque a sus mascotas, la mayoría muertas a causa de los
camiones de “Orinco”, la supuesta empresa de camiones que transportan
combustible por los Estados Unidos y que por la velocidad atropellan a muchos
animalitos.
Hace algunos días alguien me preguntó en uno de los
talleres de escritura creativa que dicto en la Biblioteca Pública Ramón Correa
Mejía, cuál era el libro más aterrador que había leído en mi vida y contesté
sin lugar a dudas que era “Sementerio de
animales o si lo prefieren, “Sementerio
de mascotas” que es una traducción más cercana (Pet sematary). En el año 1983 llegó a nuestro país el libro y al menos
yo me extrañé al saber que los norteamericanos tuvieran cementerios para sus
animalitos domésticos pues aquí en nuestra provincia las personas enterraban a
las mascotas en el patio de su casa o finca, o muchas veces, las botaban al
camión de la basura o en algún lote baldío. Solo hasta hace pocos años se han
creado campos funerarios para nuestros pequeños compañeros de vida. La novela
de Stephen King es estremecedora pues trata el amor filial, la muerte y la
esperanza de la resurrección. Para muchas religiones resucitar es la esperanza
de volver a un mundo mejor, pero en la novela claramente se muestra que volver
del más allá es una terrible maldición y así es mejor seguir muertos como
enuncia Jud Crandall, uno de los personajes de la novela. En el año 1989 se
estrenó la película dirigida por Mary Lambert, lo que significó para esta
directora de videos musicales, una oportunidad única en el mundo del cine,
logrando una película de súper terror muy limpia y aséptica, cosa que no
pensaba hacer el director original de esta producción, el ya desparecido George
A. Romero quien deseaba poner sus zombies en la película. La primera versión es
escalofriante precisamente por el suspenso y la ausencia de litros de sangre y
de carne palpitante.
El Sementerio de Animales
en su segunda versión, año 2019, tiene efectos visuales muy buenos y una banda
sonora realmente fascinante. La novela en su versión original escrita por el
rey de la literatura del terror es una experiencia increíble para quienes les
asusta abordar este tipo de libros y no se han atrevido hacerlo, pues el libro
es una obra maestra del género del terror y no es porque a uno le dé mucho
miedo, que sí lo da, es más bien porque el libro habla del amor. Ese amor
gigantesco que uno siente por sus hijos, por su pareja, por su mascota o por
sus padres. Un amor que puede llegar a extremos imposibles y dolorosos como en
la película. ¿Qué no haríamos para que nuestros hijos no sufran? ¿Hasta dónde
podríamos llegar con tal de verlos vivos?
Les invito a leer las obras de su preferencia, y también
que indague sobre Stephen King y otros maravillosos escritores del género
fantástico en la Biblioteca Pública Ramón Correa Mejía. Inscríbase como usuario
de la biblioteca para que pueda llevar a casa las lecturas de su preferencia. Y
bueno… ojalá pueda ir a ver Sementerio
de Mascotas al cine que más le guste.
JOSE FERNANDO RUIZ
PIEDRAHÍTA
Comunicador
social y periodista
Promotor
de lectura y producción textual
Biblioteca
Pública Ramón Correa Mejía

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